domingo, 26 de diciembre de 2010

Urte berri on

Ama es una pesada. Dice que como ahora ya hablo, sea yo el que os felicite el año. Yo todavía no entiendo mucho todo este lío que se organiza por estas fechas. Ama me ha dicho que es la fiesta del amor, que como todas las familias se quieren mucho, se juntan unos días para celebrarlo y que también brindamos por el año nuevo, que tiramos las cosas viejas y los malos recuerdos y nos unimos en la lucha de lo que venga. Yo no comprendo mucho pero me lo estoy pasando muy bien, con la representación de la ikastola, destrozando los árboles de navidad que han colocado las amamas, con los tíos y tías, con los primos... pero sobre todo con las luces. Unas luces que iluminarán el camino que habremos de recorrer en 2011.
Urte berri on

martes, 21 de diciembre de 2010

12 meses, 12 vías

Este año mis escaladas han sido una leve sombra de lo que fueron antaño. He escalado poco y cuando digo poco es POCO de verdad, con mayúsculas. Conjugar verbos como criar, trabajar, escalar, estudiar... me ha resultado muy muy muy complicado. No he tenido vacaciones con lo cual a la hora de hacer el balance anual es pobretón pobretón, con pocos viajes y menos encadenes. Tampoco esperaba mucho más pero ... En fin no me pongo melodramática ((papel por cierto que se me da genial)).
Ahora bien, llegado este punto del 2010, sí que he elaborado una lista con los encadenamientos que más me han gustado en cada mes del año, conseguidos en las escasas salidas realizadas.
Ha habido más rutas, pero estos son los que más me han satisfecho.

ENERO: Purolitic. Montsant. 7a.
FEBRERO: Busg Bunny. Montgrony. 7a.
MARZO: El papa la araña. Salettes. 7b.
ABRIL: Flipe. Cuenca. 7a+/b.
MAYO: Septimograditis. Gratal. 7b+.
JUNIO: Selek. Etxauri. 7c en la guía. Tras el consenso general la dejamos de 7b.
JULIO: Sonata. Araotz. 7c indecotable aquí y en Roma. Cada verano la vuelvo a hacer.
AGOSTO: Mercader-Zambullin. Araotz. 7b+/c. No podía ser más bonita.
SEPTIEMBRE: Cortapillos. Atauri. 7b. Reto personal.
OCTUBRE: Erahilketa da bide bakarra. Etxauri. 7c en la guía. Creo 7a+.
NOVIEMBRE: Mutilzaharrak. Araotz. Un amigo dice 7b goxoa.
DICIEMBRE: Tras de pincho voltereta. Etxauri. 7c en la guía. Para mí 7b+ clásico.

Estas son mis vías y las impresiones que desde mi humilde visión me han supuesto estos encadenamientos. En cualquiera de los casos, cualquiera de ellas es preciosa y merece uno, dos o más intentos.
Ahora sólo me queda pensar que el año que viene será mejor. Ha de serlo. Por ello y por ellos vamos a luchar.
La foto es de agosto .... No veais qué bien se estaba en el ranchito.

ZORIONAK ETA URTE BERRI ON!!!!

lunes, 13 de diciembre de 2010

Tras de pintxo... hospital

Cuerpo extraño de origen vegetal en paracentral inferior de ojo derecho. Así es como lo describió el médico oftalmólogo residente, J.R Maya Zamudio, del Hospital de Navarra de Iruña, lo que yo vulgarmente dije una hora antes en el Lagun Onak de Etxauri.; "Chicos, que alguien me lleve al hospital que tengo un pincho clavado en el iris".
Durante todo el día tuve sensación de quemazón en el ojo, durante todo el día lagrimeé sin cesar, durante todo el día mantuve mi ojo derecho cerrado en un guiño constante a la vida y a las vías, porque apenas podía abrirlo. Pero no intuí ni por lo más remoto que tenía un pincho clavado en la córnea.
Más podía mi reto del día "Tras de pintxo voltereta".
Hacía un mes que la había probado. La sentí cerca entonces. Pero tras tres pegues, la lluvia me hizo emigrar. Después han sido las sobrecargas las que me han mantenido alejada de la roca. No ha sido hasta este "finde" que nos hemos acercado, una vez más, hasta la escuela de moda: Etxauri.
Allí me esperaba mi objetivo. Ni por asomo pensaba encadenarla. Tres semanas en el dique seco, siempre pasan factura y además para mal.
Sin embargo, tras ponerle suavemente las cintas... la encadeno a la segunda, en un pegue en el que voy con poca fe mental, pero en el que los músculos van enlazando uno a uno todos los pasos, que ya tienen interiorizados. Un bloque, dos bloques, tres bloques... Ya estamos en la cadena. Desde fuera puede haber parecido una escalada sutil y de cierto gracejo, para quien la protagonizó fue tosca, dubitativa y sin gracia ninguna. Ahora bien desde luego lo que sí fue es efectiva, pues pasamos la cuerda por el mosquetón del descuelgue, uniendo la linea de vida a la linea del corazón.
Como siempre allí estaba Olga para plasmar en imagen digital el momento que ya es imborrable en la memoria.No sé si cuando Mikel Zabalza equipó y encadenó esta vía y cayó en los pinchos, que entonces había en su base dando más de una o dos volteretas (((¿¿¿entendéis el nombre no???))), acabó en el hospital... En mi caso y tras de pintxo ((con un pincho instalado en el ojo)) SI finalicé la jornada en el hospital.
Aún hoy me duele el ojo, pero tan sólo recordar los buenos momentos y sobre todo a mis chicos, disfrutando del sol, se me olvidan los males.
Por cierto, escalar al 50% visual se me hizo difícil, muy difícil. Probé vías que, de nuevo, me vinieron a recordar que encadenar "algo" no significa ni de lejos estar fuerte. Eso es lo bueno de escalar no deja creerte lo que no eres.
Además, Etxauri con sus Pirineos al fondo, a veces nevados, a veces aridos y escurridizos, siempre estará esperándonos.

jueves, 9 de diciembre de 2010

!!Cómo me gusta escalar!!.

Hoy parece lunes, pero es jueves. En breve llega de nuevo el fin de semana. No sé si voy a conseguir recuperarme. Hoy me duele todo. Me pitan los triceps, me chirrían los dorsales, tengo constancia de la existencia de los abdominales, me pesan las piernas... Son los terribles efectos secundarios de escalar en la Pared del Eco, en Ramales. Un lugar que no consiente nada, que baja los humos del más pintado y que no permite a nadie jactarse de su "estado forma" porque pone a cada cuál en su sitio.
Después de mucho cavilar, allí hemos recalado este largo puente. No las teníamos todas con nosotros. De hecho el domingo y la transición al lunes la hicimos bajo una insistente lluvia que no nos dejó indiferente.
!!!Por Dios, que nosotros sólo queremos escalar!!!!. ¿¿¿Tan difícil es concedernos una tregua de buen tiempo????. Parece que alguien escuchó nuestras súplicas. El lunes nos brindó un viento del sur, que secó paredes y dejó un ambiente sano y agradable. Te quedabas pegado a la pared, algo que los habituales del lugar saben imprescindible para lograr objetivos.
Nos recibe Manuel, guardián del lugar, cuya juventud interior nos da la vida y que conoce desde el principio de los tiempos a K. Para quien se ha convertido en un Ángel de La Guarda.
Casi estamos todos. La familia cántabra al completo. Y si no es el sábado, su presencia se dejará notar el resto de días.
Se aprieta desde primera hora de la mañana, hasta que cae el sol. Con movimientos, cadencias y secuencias diferentes.
Algunos vamos saliendo de nuestras lesiones y vamos redescubriendo el gusto por la pared. Eso sí pagando como peaje el dolor de todos los músculos de nuestro cuerpo. Pero que hace asomar una leve sonrisa a nuestros labios. A lo mejor no está todo perdido. A lo mejor remontaremos y renaceremos como el ave fénix. Eso sí, nunca olvidaremos lo aprendido en el camino, porque formará parte de nosotros.
Somos animales de costumbres y nos gusta escalar. Nos gustan esas sensaciones que nos invaden cuando nos saltamos las chapas, porque no las vemos y vamos temblando porque contemplamos la posibilidad objetiva y más que real de "un sartenazo de espanto". Jugar con esa posibilidad, como quien juega con fuego, nos obliga a respirar profundamente, a autoconvencernos de que somos capaces de eso y de mucho más. Cuando bajamos vemos el seguro "olvidado" y por un momento pensamos "jolin y eso lo he hecho yo. Si soy una miedica". Nos gusta cuando damos cumplida cuenta del paso duro y sabemos que aunque lo que nos queda es un festival de cantos hasta la cadena, cualquier "costra nostra" se puede romper y dar al traste con el encadene. Preciosa vía que dicen se está poniendo de moda, pero que pide a gritos un reequipamiento. Si hace falta ponemos bote.

Nos gusta compartir los buenos encadenes, en esa plancha naranja, parca en agarres y de pies surrealistas. Vibramos con esas primeras ascensiones, liberaciones de vías, por parte de los amigos que, en silencio y sin darse importancia, se dan auténticos paseos por donde nadie pensó seria posible pasar y agradecen los ánimos brindando encadenes a gogo. Nos encantan esos escaladores humildes, para los que el grado no es importante, para los que lo realmente valioso es lo que nos une: la pasión por escalar. Esos que comparten conversación y café quintela. Por cierto, si tuviera que elegir un nombre para la nueva vía, me quedo con XM3. Pero como siempre, de eso os encargais los equipadores. Ha sido un placer disfrutar con ellos de cada uno de esos momentos, es un placer vivir con ellos esta vida nómada y pirata. En la que hay tiempo para hablar de lo divino y lo humano, de lo de aquí y de lo de allá. Incluso de recuperar los minutos perdidos. Qué lejos estás niña, pero cuánto nos acordamos de tí y de la luz que nos traes cada vez que nos visitas.Cuatro días de risas cómplices, de minutos llenos de sinceridad... con tiempo para todo, aunque el día sea tan corto, tiempo para los juegos verticales y horizontales, para volver a soñar que lo nuestro, aunque monotemático sigue siendo E S C A L A R.Y vosotros ¿¿¿qué tal???. ¿¿Cómo fue el puente???.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Ya tenemos jefe de mantenimiento

Se emplea a fondo, tanto que diriase que le pagan por hacerlo. Aunque quién sabe, quizá si le abonaran un sueldo no se aplicaría con tanto mimo y esmero. Dedicándole más de tres horas diarias. A veces incluso más: quitando y poniendo cantos, regletas, bidedos y pinzas, acicalándolo como si fuera una novia, rediseñando el que será el futuro panel, al que le sacará chispas en su regreso. Desempolvando incluso el centenar de presas que se escondían en aquellos trozos de madera y que le enviaban mensajes para ser desentrañadas como si fueran auténticos tesoros. Así el panel, otrora geométricamente ordenado, es ahora un mar de colores y formas.
Nadie es ajeno a su tarea, escalera para aquí, escalera para allá. Muchos quizá no entiendan su afán perfeccionista, en busca de la optimización de los recursos. Pero él sumido en sus pensamientos y con esa gran visión global que posee, persiste en dejarlo todo de punta en blanco.
Y así, mientras él regala su tiempo libre a la comunidad, otros entrenamos a rabiar, acabando cada sesión con dolores por todo el cuerpo, adorando los viernes por que son jornadas de descanso, teniendo sólo tiempo para soñar con nuevos pasos que él hace posible se conviertan en realidad.
Por todo ello gracias. !!Qué haríamos si él no estuviera dejándose la piel para el disfrute general!!!. Skrrk amore.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Semana de Montaña


Esta segunda semana de noviembre y con un tiempo de perros, qué mejor que pasar por Elorrio a disfrutar de la Semana de Montaña que nos ofrece el Erdella Mendizale Taldea. Oportunidad única de disfrutar con el viaje que durante cinco años llevó a cabo Aitor Casado entre Irati y Ordesa, o conocer de cerca la cordillera Jatun Chacua de la mano de Koldo Zubimendi e Iker Iriondo. Mikel Zabalza presentará Karakorum y los elorrianos viajarán con su vecino Urdin Ugarte por todo el mundo en su 1000 milla. El ciclo concluirá con Eider Elizegi Telletxea en la que será su primera conferencia después de recibir el premio de literatura desnivel. Creo que son muy interesantes, así que os animo a venir.

Por cierto, habá mercadillo de segunda mano y por lo que he podido saber hay material muy bueno y a muy buen precio. ¿Qué más se puede pedir en estos tiempos que corren?.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Tiempo de recolección

El otoño se ha desatado. Allá donde mires ha teñido de colores los bosques y ha dejado que su mano se sienta y se respire en el aire. Una estación especialmente diseñada para los amantes de las setas y los hongos, que tienen la oportunidad de dar rienda suelta a su afición. Ahora que se alternan los días soleados con las jornadas lluviosas es el momento de sacar la cesta de castaño a pasear, reminiscencia de tiempos pretéritos y el gps, para señalar y localizar en un futuro ese delicioso hongo que llevar luego a la sarten. Aunque siempre hay lugares en los que te sorprende algún que otro ejemplar.
Mientras nosotros seguimos empeñados en recolectar numeritos y letritas.
En nuestro caso el tiempo nos está jugando malas pasadas o pasadas por agua. Dos puentes y los dos bajo la influencia de una maledicente borrasca. Y dicen que no hay dos sin tres... así que a ver qué pasa con el de diciembre.
En estas vísperas de las ánimas, tan animosos como de costumbre, nos decantamos por Etxauri. Esperábamos que su microclima nos permitiera escalar al sol. Sin embargo, nos reciben 11 grados y viento, mucho viento, tanto que hace que la sensación térmica sea bastante más baja. Pese a todo y haciendo un alarde de valor nos acercamos a Arrano Beltza. Calentamos mientras el cielo se va cubriendo de nubes amenazadoras.
No importa. Quiero escalar, quiero saber si el entreno que me dicta el maestro va surtiendo efecto. No me siento ingrávida pero si siento más fuerza. Cato Tras de pintxo y voltereta. Me resulta realmente fácil. Pero la lluvia se hace notar y se ha empeñado en frustrar un buen pegue. Así que se impone una de pies en polvorosa.
Tras arreglar el mundo en el bar. Decidimos regresar a casa. Quizá mañana Araotz nos deje algo más. Nos guardaremos bajo sus desplomes. Nuestros pies nos llevan a Goikua. Revisitado sector que nos deja un magnífico panorama sobre el valle y su nueva vestimenta. Escalamos a ritmo cubano, pues P, por motivos obvios, sólo ejerce de chico gri gri. Y yo no tengo prisa, prefiero degustar los minutos y las vías según van llegando. Encadeno Mutilzaharrak poniéndole las cintas. No me siento fluir, pero si que mis biceps tienen más fuerza que hace dos semanas. El día discurre lento. Han cambiado la hora ((con ese engaño del ahorro enegético)) y el tiempo corre despacio. Muy despacio y eso nos permite hacer siestas, jugar, sacar fotos, ronear...
Se desata una gran tromba de agua que nos hace pensar en el regreso. Pero K sigue jugando como si la cosa no fuera con él. No hay nadie en el valle, solo nosotros, unos franceses que casualidades de la vida están también en Goikua y dos cordadas en Korea. Se respira paz.
Intento a vista Simbad. Corta y explosiva, dos metros que luego se diluyen en 15 más de canto glorioso para disfrutar el encandene. No puede ser, pero me quedo con ella. La próxima, a pesar de ser mi antivía, con los consejos del maestro, seguro la doblego.
Escalamos otro poco más y cuando la lluvia nos da una tregua huímos, para alcanzar secos el coche.
Acabamos en el panel. Una hora más de bloque me dejan ya exhausta. Entrenar con las generaciones del petit suis, que ha convertido a los jóvenes en verdaderos albatros, me hace darlo todo.