Yo de pequeña pensaba que eso era cuestión de la gente de circo, pero ya veis ninguna verdad es absoluta.
La primera vez que tuve constancia de que la conexión entre escalada y funanbulismo fue viendo aquella fina linea que se desplegaba sobre las paredes de Yosemite, el gran valle al que todos alguna vez hemos soñado con visitar.
El tiempo pasa que es una barbaridad, tanto que aquello que nos parecía increible.... ha dado paso a lo siguiente. No tenéis más que clicar en el siguiente enlace y seguro que no dais crédito a lo que veis.
Próximamente en Navalameca habrá hasta competición y Gibbon creo que va a dar jugosos premios.
Por supuesto, entre nosotros también ha calado esta disciplina en la que se debe combinar equilibrio y nervios de acero, además de unas particulares condiciones físicas.
En Atxarte tenemos un claro ejemplo de lo que digo. Txirrita, Ajillo and company han instalado unos parabolts que ya han sido revisitados por muchos, con el patio del tercer espolón por debajo...
Merece la pena ver el gran trabajo de Urko, que se ha convertido en un fenómeno tras la cámara (((Que tiemble Spielberg))).
Ahora bien, yo creo tener el lugar ideal para praticar el slackline. En Ramales, en Cueva Mur, existe el lugar perfecto. Serán como 35 metros de distancia con buen acceso, desde ambos extremos, para colocar la cinta, con menos de cinco minutos de aproximación, con los metros de la paredona como vigías y con unas vistas increibles sobre el Pico San Vicente. ¿¿¿¿Hay quien da más????




