Urte berri on
domingo, 26 de diciembre de 2010
Urte berri on
martes, 21 de diciembre de 2010
12 meses, 12 vías

Ahora bien, llegado este punto del 2010, sí que he elaborado una lista con los encadenamientos que más me han gustado en cada mes del año, conseguidos en las escasas salidas realizadas.
Ha habido más rutas, pero estos son los que más me han satisfecho.
ENERO: Purolitic. Montsant. 7a.
FEBRERO: Busg Bunny. Montgrony. 7a.
MARZO: El papa la araña. Salettes. 7b.
ABRIL: Flipe. Cuenca. 7a+/b.
MAYO: Septimograditis. Gratal. 7b+.
JUNIO: Selek. Etxauri. 7c en la guía. Tras el consenso general la dejamos de 7b.
JULIO: Sonata. Araotz. 7c indecotable aquí y en Roma. Cada verano la vuelvo a hacer.
AGOSTO: Mercader-Zambullin. Araotz. 7b+/c. No podía ser más bonita.
SEPTIEMBRE: Cortapillos. Atauri. 7b. Reto personal.
OCTUBRE: Erahilketa da bide bakarra. Etxauri. 7c en la guía. Creo 7a+.NOVIEMBRE: Mutilzaharrak. Araotz. Un amigo dice 7b goxoa.
DICIEMBRE: Tras de pincho voltereta. Etxauri. 7c en la guía. Para mí 7b+ clásico.
Estas son mis vías y las impresiones que desde mi humilde visión me han supuesto estos encadenamientos. En cualquiera de los casos, cualquiera de ellas es preciosa y merece uno, dos o más intentos.
Ahora sólo me queda pensar que el año que viene será mejor. Ha de serlo. Por ello y por ellos vamos a luchar.

ZORIONAK ETA URTE BERRI ON!!!!
lunes, 13 de diciembre de 2010
Tras de pintxo... hospital
Durante todo el día tuve sensación de quemazón en el ojo, durante todo el día lagrimeé sin cesar, durante todo el día mantuve mi ojo derecho cerrado en un guiño constante a la vida y a las vías, porque apenas podía abrirlo. Pero no intuí ni por lo más remoto que tenía un pincho clavado en la córnea.
Más podía mi reto del día "Tras de pintxo voltereta".
Hacía un mes que la había probado. La sentí cerca entonces. Pero tras tres pegues, la lluvia me hizo emigrar. Después han sido las sobrecargas las que me han mantenido alejada de la roca. No ha sido hasta este "finde" que nos hemos acercado, una vez más, hasta la escuela de moda: Etxauri.
Allí me esperaba mi objetivo. Ni por asomo pensaba encadenarla. Tres semanas en el dique seco, siempre pasan factura y además para mal.
Sin embargo, tras ponerle suavemente las cintas... la encadeno a la segunda, en un pegue en el que voy con poca fe mental, pero en el que los músculos van enlazando uno a uno todos los pasos, que ya tienen interiorizados. Un bloque, dos bloques, tres bloques... Ya estamos en la cadena. Desde fuera puede haber parecido una escalada sutil y de cierto gracejo, para quien la protagonizó fue tosca, dubitativa y sin gracia ninguna. Ahora bien desde luego lo que sí fue es efectiva, pues pasamos la cuerda por el mosquetón del descuelgue, uniendo la linea de vida a la linea del corazón.



Aún hoy me duele el ojo, pero tan sólo recordar los buenos momentos y sobre todo a mis chicos, disfrutando del sol, se me olvidan los males.
Además, Etxauri con sus Pirineos al fondo, a veces nevados, a veces aridos y escurridizos, siempre estará esperándonos.
jueves, 9 de diciembre de 2010
!!Cómo me gusta escalar!!.
Después de mucho cavilar, allí hemos recalado este largo puente. No las teníamos todas con nosotros. De hecho el domingo y la transición al lunes la hicimos bajo una insistente lluvia que no nos dejó indiferente.
!!!Por Dios, que nosotros sólo queremos escalar!!!!. ¿¿¿Tan difícil es concedernos una tregua de buen tiempo????. Parece que alguien escuchó nuestras súplicas. El lunes nos brindó un viento del sur, que secó paredes y dejó un ambiente sano y agradable. Te quedabas pegado a la pared, algo que los habituales del lugar saben imprescindible para lograr objetivos.
Nos recibe Manuel, guardián del lugar, cuya juventud interior nos da la vida y que conoce desde el principio de los tiempos a K. Para quien se ha convertido en un Ángel de La Guarda.
Algunos vamos saliendo de nuestras lesiones y vamos redescubriendo el gusto por la pared. Eso sí pagando como peaje el dolor de todos los músculos de nuestro cuerpo. Pero que hace asomar una leve sonrisa a nuestros labios. A lo mejor no está todo perdido. A lo mejor remontaremos y renaceremos como el ave fénix. Eso sí, nunca olvidaremos lo aprendido en el camino, porque formará parte de nosotros. 
Somos animales de costumbres y nos gusta escalar. Nos gustan esas sensaciones que nos invaden cuando nos saltamos las chapas, porque no las vemos y vamos temblando porque contemplamos la posibilidad objetiva y más que real de "un sartenazo de espanto". Jugar con esa posibilidad, como quien juega con fuego, nos obliga a respirar profundamente, a autoconvencernos de que somos capaces de eso y de mucho más. Cuando bajamos vemos el seguro "olvidado" y por un momento pensamos "jolin y eso lo he hecho yo. Si soy una miedica". Nos gusta cuando damos cumplida cuenta del paso duro y sabemos que aunque lo que nos queda es un festival de cantos hasta la cadena, cualquier "costra nostra" se puede romper y dar al traste con el encadene. Preciosa vía que dicen se está poniendo de moda, pero que pide a gritos un reequipamiento. Si hace falta ponemos bote.
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